viernes, 7 de agosto de 2009

Hiroshima: La ciudad Fenix

El Lunes 6 de agosto de 1945 Estados Unidos de Norteamérica se convirtió en el primer y único país del mundo en utilizar un arma atómica en contra de otro. Este ataque lo sufrió el Imperio de Japón, más precisamente la ciudad de Hiroshima. Lo debastador de este ataque marcó el final de la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría.

La ciudad de Hiroshima, antes de aquel agosto del 45, tenía una población aproximada de 250.000 personas.

Al explotar la bomba a las 08:15, inmediatamente 70.000 personas perdieron la vida y en los años posteriores, murieron otras 70.000 más a causas de las heridas y la exposición a la radiación. La gran mayoría todos civiles.

Tras la caída de las bombas atómicas sobre Hiroshima y en Nagasaki tres días después, Japón comprendió el error que puede suponer la nuclearización militar, por lo que decidió adoptar, en 1967, lo que se conoce como Los tres principios antinucleares: 1) Principio de no producción de armas nucleares: con este principio Japón se compromete a no fabricar ningún arma de tipo nuclear. 2) Principio de no posesión de armas nucleares: de esta manera, en ningún momento Japón se aprovisionará de armas de tipo nuclear y 3) Principio de no autorización de armas nucleares sobre su territorio: con el objetivo de que ningún país colindante pueda abastecerse de armas de tipo nuclear.


64 años después la ciudad de Hiroshima sigue de pie y nos demuestra a todos dos importantes enseñanzas: que con esfuerzo y trabajo se puede salir adelante y que al adoptar los 3 principios, se puede aprender de los errores.