domingo, 3 de junio de 2012

¿Cómo armar una buena tabla de quesos?



En primer lugar conviene sacar los quesos de la heladera (en caso de que los hayas puesto allí), una o dos horas antes de servirlos.

Conseguí una tabla adecuada que no tenga impregnada otros aromas. Disponé los quesos más intensos en el centro y los más suaves en la periferia. No está mal elegir unas cinco o seis variedades de quesos. Por ejemplo, podés comprar un queso de pasta blanda, uno duro, otro azul, uno semi-blando, uno duro o curado y otro ahumado. También podés jugar con quesos hechos con distintos tipo de leche.

Podés cortar los quesos duros previamente; es mejor que los quesos blandos los corten los mismos invitados.

Usá un cuchillo adecuado a los efectos. Tené en cuenta que hay quesos que se cortan en cuña, como los redondos, otros en tacos y algunos en triángulos.

Quitá la cáscara de quesos como el Gruyère o el Gouda, pero dejala en los quesos como el Brie o el Camembert.

El punto de maduración de los quesos es subjetivo. En Europa se acostumbra a comer cierto tipo de quesos bien maduros, mientras que acá se comen más jóvenes.

 No te olvides de armar una panera con pan fresco, de ser posible con distintas variedades.

A veces un bol con ensalada de hojas verdes con un aderezo suave es una buena compañía para los quesos. Los frutos secos y las uvas y pasas de uva también son buena compañía.

Por supuesto, no debe faltar un inteligente maridaje con el vino.

Copia textual de la nota: Al queso