lunes, 29 de abril de 2013

Metallica: Nothing Else Matters (1991)


Principio de los 90's. Todos mis amigos ya tenían definido cuál era su grupo favorito y yo todavía seguía dando vueltas. Es que en ese momento de mi vida, se me había dado en que no quería seguir las modas de nadie. Yo quería tratar de ser original o morir en el intento. Para que tengan una idea de lo que hablo, en la época en que todos usaban zapatillas Nike porque estaban de moda, yo no quería usarlas justamente por eso. Ojo! Me encantaban, pero la mayoría de los pibes las usaban y yo no quería ser como la mayoría. Entonces me compraba otra marca. En mi cabeza, yo estaba contra el sistema!

Siguiendo con esos ideales, yo necesitaba encontrar una banda original, tenía que descubrirla yo, y me tenía que sentir identificados con ellos más allá de la música. Así descubrí a Metallica en Mtv. Fué un proceso de tres pasos lo que me convirtió en ese momento en un metalero por sobre todas las cosas:

El primer tema de Metallica que escuche fue Enter Sandman, un tema muy pegadizo que alcanzaba los primeros puestos de los charts de todo el mundo, pero el tema era muy Heavy para un novato como yo.

Luego vendría el tema Wherever I May Roam, un gran tema que mostraba a la banda de gira por todos lados y la energía que tenían en vivo. No podía parar de ver ese vídeo. Le estaba encontrando el gustito al Heavy.

Luego apareció Nothing Else Matters, un tema lento de acordes sencillos, con imágenes de ellos grabando en el estudio y compartiendo el día a día de la grabación de un álbum. La tercera fue la vencida y a partir de ahí yo sería un Metalero o por lo menos lo que yo entendía que era ser metalero!

Mis compañeros escuchaban temas de Guns N' Roses, Nirvana, Roxette, Fito Páez y de los Redondos, pero el que tuvo el orgullo de meter a Metallica en ese circulo cerrado del curso, fui yo.